Setas shimeji: qué son, cómo usarlas y por qué te van a encantar

Setas shimeji: qué son, cómo usarlas y por qué te van a encantar

Si te gusta descubrir ingredientes nuevos, Carrefour te ayuda con esto. Hoy quiero hablarte de una novedad que me encontré en mi Carrefour más cercano, llevaba tiempo viéndolo en vídeos de Youtube y jamás pensé en encontrarlo en España, serían: las setas shimeji.

Puede que ya las hayas visto empaquetadas en ramilletes blancos o marrones, con ese aspecto tan delicado y un toque “gourmet” que llama la atención. Pero, ¿qué son exactamente?, ¿qué sabor tienen?, ¿cómo se cocinan?, ¿y de verdad merecen un hueco en nuestra nevera?
La respuesta corta: sí, y por muchos motivos. Vamos a conocerlas de cerca.

¿Qué son las setas shimeji?

Las shimeji son un tipo de seta muy popular en Japón y otros países asiáticos. Las que están en Carrefour vienen directamente desde Corea del Sur. Crecen en ramilletes de pequeños tallos blancos coronados por un sombrerito redondeado. Las variedades más comunes que encontrarás en España son:
Shimeji blancos (bunapi shimeji): más suaves, delicados y ligeramente dulces.
Shimeji marrones (hon-shimeji o buna-shimeji): tienen un sabor más “profundo” y aromático, ligeramente avellanado.
Lo mejor es que, aunque tengan un aspecto frágil, son muy fáciles de cocinar y sorprendentemente resistentes: no se deshacen, mantienen su textura firme y quedan preciosas en el plato. Además, son ricas en fibra, vitaminas del grupo B y minerales. Y algo importante a partir de los 40: son muy digestivas y no producen pesadez.

Su sabor: suave, agradable y versátil

Una de las razones por las que las shimeji se han puesto de moda es por su sabor!!! No son tan fuertes como el shiitake ni tan terrosas como el champiñón silvestre. Tienen un punto más sabroso tan agradecido en guisos y salteados.

Eso sí, IMPORTANTE: crudas no se comen. Siempre hay que cocinarlas, pero basta con unos pocos minutos y quedan perfectas.

Cómo limpiar y preparar las setas shimeji

Aquí viene una buena noticia: se limpian rapidísimo. Como suelen venir cultivadas y envasadas, no tienen tierra ni suciedad.


Corta la base que une todo el ramillete.
Se separan los tallitos con la mano.
Si quieres, pásalas muy rápidamente por agua (mejor sólo si lo ves necesario).
Sécalas un poco con papel de cocina.
¡Y listo!
No necesitan pelarse, trocearse ni nada más complicado. Se cocina enteras!

Formas sencillas de cocinarlas

Las shimeji se adaptan a casi cualquier técnica de cocina, pero estas tres son las más prácticas si quieres empezar:
1. Salteadas (la manera más rápida)
Pon una sartén con un poco de aceite de oliva, agrega las setas y saltéalas 3–5 minutos.
Verás que al principio están un poco duritas, pero enseguida empiezan a caramelizarse ligeramente.
Quedan perfectas para:
acompañar carnes o pescados
poner encima de una tostada con huevo
añadir a un plato de pasta
 
2. Al horno (muy cómodas)
Extiéndelas en una bandeja, riega con aceite, sal y pimienta, y hornéalas 10–12 minutos a 200 °C.
Quedan doradas, crujientes por fuera y tiernas por dentro.
 
3. En sopas y caldos
Aquí brillan especialmente. Sueltan un sabor suave pero muy reconfortante que convierte una sopa sencilla en algo especial. En 5 minutos en el caldo ya están listas.

Por qué merece la pena incluirlas en tu menú de la semana

A partir de los 40 muchas buscamos alimentos que nos sienten bien, que nos ayuden a cuidar la salud sin complicarnos la vida y que, además, nos motiven a cocinar cosas ricas. Las shimeji cumplen con todo:
– son ligeras
– no repiten ni hinchan
– tienen un sabor delicioso
– son rápidas de preparar
– combinan con casi cualquier plato
– y además quedan estéticamente preciosas
Son ese tipo de ingrediente que, cuando lo pruebas, piensas: “¿Cómo no las usaba antes?”. ¡Te van a encantar!